Doña Asunción me dijo el otro día que yo estaba un poco tenso.
Sí… verá ustedmmm, lo único que me consuelaw son mis consonantesggñ innecesariasñgw…
Y como Doña Asunción es muy sabia, en lugar de reconfortarme me tiró a un pozo oscuro. Mi voz tenía eco. Me cambió la perspectiva; nunca había creído que mi voz pudiera tener eco.
¿Ya estás mejor? – me dijo al poco rato-.
No. Vuelva dentro de varios meses.
Fine.
Porque Doña Asunción me habla en mis términos. Es curioso. Parece que está dentro de mi cabeza. Bueno, vale, en realidad lo está. Pero todos vosotros también podríais estarlo. ¡Ja!
Pasó el rato y yo estaba empapado por el agua. Apenas había luz. Habría sido inspirador pintarlo cuando estaba fuera. Jo, echaba de menos mis problemas estúpidos. En aquel pozo tenía problemas de verdad en mi imaginación. Aquello era el infierno, tío. Era la calle pura y dura; la supervivencia sin preocuparse por nada más que por comer y buscar refugio. Sí, tronco. Qué chungo, notass.
Y allí estaba yo solo hablando mientras daba vueltas circulares en el pozo. Y ponía acentos distintos para conocer gente nueva. Pero todos se parecían un poco entre sí. ¿Todos? ¿Cómo podía ser?
Y no había comido nada en meses. Es que me los pasé comiéndome a mí mismo. Descubrí que soy como el Tofu. Doña Asunción me sacó del pozo y a la salida estaban todos los periodistas para investigarme. Algún cabrón les había pagado para demostrar que el Tofu (o sea, yo) no es bueno para la salud.
No me quedaban ganas de replicarles. Después escribí esto.
Acabo de encontrar este corto en la Wikipedia. Es un año anterior a El Show de Truman y muestra un tema muy similar. ¿Posible influencia? El corto es español; no sé qué difusión tuvo. En cualquier caso, es muy cachondo.
¿Cuántas? ¿Cuántas buenas tardes deseamos cuando decimos “buenas tardes”? Porque decir “buenas tardes” vale para más de una tarde, lo cual nos exime de decirlo otras tardes. ¿Cuántas? Dado que no lo decimos, podemos asumir cualquier cantidad. Yo asumiría que son infintas tardes. Todas las tardes.
Si eso fuera así, nos bastaría con decírselo una sola vez en la vida a cada persona, ya que les desearíamos que todas sus tardes fueran buenas y decirlo de nuevo sería repetirse.
Muy bien, ¿qué pasa si de repente ya no queremos que las tardes de esa persona sean buenas? Si antes asumíamos que eran todas, ahora también; no podemos cambiarlo. Decir “buenas tardes” nos ata a un juramento tácito por el cual silenciosamente le deseamos a esa persona que todas sus tardes sean buenas, lo queramos o no.
Rastrillando su melena tras despertar de tarde
Al inhalar un humo pútrido que se acercó a sus aletas nasales
Lo confundió con un ser foráneo que vendría a despertarle
Cuando descubrió que no había nadie cercándole.
Raspaba su cabellera rala y ondulada
Como si hubiera profundidad entre su despeluchada maraña
Su tostado pellejo del cráneo brillaba
Cubierto de sudor y quizás de babas.
Una brisa primaveral se coló por el vano
Despojó de la perfección con que había sido dispuesto su peinado
Y mostrose las zonas pálidas de su cabeza que albinas deslumbraban
Pues lo que no estaba despejado sombras dejaba.
Acercó sus rollizos dedos sobre su aliento
y sacudió después la mano esparciendo la fragancia por la tez
Tosió de conmoción al comprobar el excrementicio matiz
Que distinguía su encanto humano comparable al de un jabalí.
A cortejar, se dijo, a cortejar, sí
A cualquier bella dama que me mire al salir
De sonrisa torcida, es igual, diré que sí
Hay que ser conforme, conseguiré fraguar mi porvenir.
Rascose más el cogote, rascose febríl
Al ver que una fémina rondaba por allí
No era de lejos su imagen fácil de digerir
Y cuando se aproximó entusiasmado un saludo hubo de proferir:
“Saludos, manceba ¿qué hacéis vos por aquí?
Paseaba como de costumbre y al veros me sorprendí”
Acercose más sin sigilo y rastrillando
Lijaba su cráneo incrontrolado y cada vez más excitado.
Admiró su rostro al aproximarse
Cuán bella a la costra de la polución
Que cubre y hace difusa la luz diurna
Agraciada parecióle y se contentó.
Una uña se injertó muy dentro
Y no fue agua lo que la concavidad excretó
Al tacto no era la dama muy tersa
Sintió su rostro rugoso y al tiempo le emponzoñó el sudor.
No buscóle a la maceba parte aúrea alguna
No pensó en nada, mas muy veloz la cortejó
Si no gustábale su cara poco admirable
Conforme embozaría su faz y oiría su voz.
No hubo muecas torcidas en sus fauces
Muy gustoso la mano, a la dama, pidió
Pues cuando el rastrillo traspasa el hueso
No hay regustos ácidos que causen ardor.
Qué pasa. Sí, es una pregunta retórica; por eso no lleva interrogaciones. Hay gente que no pone interrogaciones nunca, jamás. Aunque realmente interrogue. Sí, esa gente te interroga. Pero no ponen interrogaciones. Ag.
Hoy llevo un día agobiante porque tengo ganas de recibir críticas de Obscurus, un juego en el que llevo trabajando 5 años haciendo ilustraciones, escribiendo, maquetando y probando. Recibí ciertas ayudas, pero ese no era el plan; íbamos a hacerlo entre tres amigos. Acabé haciéndolo yo solo con algunas ayudas, muchas de ellas inesperadas. En fin, aquí está el borrador. Me cansé de revisarlo, así que he decidido publicarlo así y que la gente me comente los fallos para ver si tiene algo de interés.
Se inspira en el universo de Warhammer 40,000 y es un juego de escaramuzas basado en Mordheim. A los que esto os suene a sueco oriental podéis disfrutar (ojalá!) igualmente con las ilustraciones.
http://www.megaupload.com/?d=94H4UQP7
Y estudio periodismo en la complutense, ya que viene a cuento (xD). Aspiro a ser pintor o diseñador de juegos o algo así. El periodismo no es lo mío. Oh, no.
Durante éstos meses que he estado usando el iPhone han pasado por su memoria me atrevo a decir que cientos de aplicaciones, unas increíblemente útiles y otras bastante nefastas. Mi experiencia con la Apple Store está dentro de la norma: he descargado mucha aplicación gratuita, he comprado bastantes aplicaciones de pago y me he equivocado con algunos grandes bodrios.
En un intento de guiar al recién llegado a éste magnífico aparato, éstas son algunas de las aplicaciones más útiles, divertidas y funcionales con las que me he topado, que hacen del iPhone un gadget realmente interesante:
Facebook: esta aplicación es exactamente lo que promete, una interfaz muy funcional para nuestra red social favorita. Con ella podremos manejar todas las características propias de facebook; perfiles, noticias, comentarios, fotos, etiquetas, amigos, chat, mensajería interna, eventos… Para las características externas, la mayoría de las veces funcionaremos con el navegador integrado que trae la aplicación, que aunque no sea la interfaz ideal, nos permite acceder casi al 100% de la red social.
Tweetie: mi aplicación para Twitter favorita. Muy rápida, fácil de usar, genera poco tráfico de red (si tenemos una conexión limitada, ayuda mucho), la interfaz es estupenda… ¿Qué más se puede pedir? Pues que fuera gratuita, pero mucho me temo que no es así. Como alternativa, TweetDeck y TwitterFon están muy bien y son gratuitas.
Evernote: impresionante. Símplemente impresionante. A quien no conozca éste servicio le recomiendo pasarse por ThinkWasabi y su apartado especial sobre este servicio. Básicamente consiste en un espacio en la web donde podemos almacenar notas de texto, audio, vídeo o archivos, indexarlas, ordenarlas con etiquetas, etc. para luego usarlas. Evernote cuenta con clientes de escritorio para MacOS y Windows, es usable en Linux mediante wine (aunque no demasiado) y cierra con sendas aplicaciones para Blackberry e iPhone. Es rápida, muy útil y pese a que tiene algún que otro bug por solucionar, es imprescindible para quienes nos gestionamos a través de este servicio. Ir por la calle, encontrar el cartel de un concierto interesante, sacarle una foto con Evernote y al llegar a casa poner el nombre del grupo y que te lo encuentre en la imágen (sí, busca texto dentro de imágenes) es una auténtica gozada.
Shazam: escuchas una canción que te gusta pero no sabes de quién es, o cómo se llama. No pasa nada; coges tu iPhone, enciendes Shazam, le das unos segundos para que grabe la canción y automáticamente tendrás en pantalla el nombre del artista, el de la canción y el disco en el que aparece, con posibilidad de comprarla en iTunes o ver alguno de los vídeos de youtube relacionados. Funciona muy bien.
Fring: si buscabas un cliente de mensajería instantánea capaz de unificar servicios tales como Gtalk, MSN Messenger, Skype, ICQ y Twitter y que encima cuente con actualizaciones push, Fring es tu aplicación. Su interfaz no es todo lo intuitiva que debería, pero una vez te acostumbras es muy cómoda de usar. Además, ¡es gratuita!
AroundMe: una de las grandes del iPhone. Usando el sistema de posicionamiento GPS, AroundMe nos informa de todos los lugares de interés que tenemos cerca: Bancos, Bares, Restaurantes, Gasolineras, Cines, Farmacias, y un largo etcétera. Junto con cada resultado, nos muestra la distancia que nos separa del mismo y un mapa con la ruta que une nuestra posición con nuestro destino. Muy útil y… ¡gratuita!
Flickit: para los usuarios de flickr, ésta aplicación es casi imprescindible. Nos permite subir las fotos que tengamos en la fototeca del iPhone a nuestra cuenta de flickr añadiéndoles los metadatos que queramos. Destaca la interfaz, muy bonita e intuitiva. Gratuita, por supuesto.
NetNewsWire: de todos los lectores de RSS que he probado, éste ha sido el que más me ha gustado. Tiene el inconveniente de que no sincroniza con Google Reader, si no con NewsGator, pero si conseguimos salvar éste pequeño obstáculo, encontraremos un lector muy usable. Permite sincronizar y leer luego sin conexión, es rápido y en lugar de tener los botones clásicos de “Anterior / Siguiente”, disponemos de “Next Unread” que nos llevará al siguiente artículo sin leer, recorriendo uno a uno todos los feeds que tengamos. También es gratuita.
Spend: si queréis llevar la cuenta de vuestros gastos en el iPhone, esta aplicación, por un módico y reducido precio, pondrá los medios para que lo hagáis. Agrupa los ingresos y gastos en budgets o “presupuestos”, de modo que podemos llevar la cuenta de lo que tenemos en el banco, en el monedero, en la cuenta de Paypal… organizarlo es muy sencillo, así que no queda más que ser imaginativos y ponerse con ello.
Things: el iPhone es la plataforma perfecta para seguir la metodología GTD de una forma divertida, veloz y eficaz. Si podéis invertir un poco en ello y encima tenéis un Mac, Things y Things for iPhone son el dúo perfecto. Aplicaciones bien diseñadas, muy cuidadas, que sincronizan entre sí y que, como todas las aplicaciones de este tipo, nos permiten aprovechar la metodología GTD lo mejor posible. Ambas son de pago, y no precisamente baratas, pero en mi modesta opinión merecen la pena… y mucho.
Por último, una mención especial a una aplicación recién aprobada, y que tiene pinta de ser una de las grandes del iPhone. Hablo de la aplicación del servicio de música Spotify, cuyo vídeo de demostración os dejo a continuación:
Hallábame letárgica disfrutando del interfaz cibernético cuando me digné, de buena mañana, a mirar el correo. El señor Miguel habíame enviado un mensaje ¡incitándome al mal! y yo me vi impelida a responder asertiva. Hese aquí el resultado de la inducción; ahora formo parte de este reducto impudoroso de Dios.
Pero habría de decir algo decente como presentación. Así que voy a escribir llanamente y ¡que me lean todos! Ea, que digo yo que así no se restringirá el ámbito tanto, amos. Que la cosa es que se me entienda, que to´s vean que he puesto algo aquí, no?
Paisanos, que digo que os voy a desir algo bonito, leshe! que ya es hora de que os de un derrame lagrimal, no? ¿no, creéis? ¿No? No sé. A ver.
Y la cosa es que debemo rellenar er blo. Que ahora no estoy inspirá, kiyos. Pero a los escritores der pueblo llano no se nos vienen aquí las musas como si nada. Que después de ordeñar a la amiga a una le huelen las manos y er teclao se quea argo viscoso, sabeí?
Peo bueno. Da igual. La cosa es que pilléi mi intensió. La intensió e buena. Porque bonita son mi palabras. Yo digo: amol. Amol y libelula. Con cosio rico, que eso no me lo niega naide! Naide eh! Que yo pongo ahora mimo uno garbanso y una morsilla con sopita buena y naide me lo niega ni en verano ¡oye lo que te digo!
Y como última cosa. que ya no me quean palabras bonicas. Creo que os habéis emosionao y que lo veo en vuestro ojo inflamados de tanto llorá. Que se os vai a reventar. Os digo.
Bueno y ahora vai a flipá po lo que os voi a desí. Os amo atós. Atós ¿Me oí?
Hace mucho, mucho tiempo (casi cuatro años) que empecé a escribir mi primer blog. De ahí en adelante he mudado entre varios motores, mis inquietudes de administrador de sistemas me han hecho darle a mis blogs muchas más vueltas de las que debería, cambiarles de nombre, de ordenador en el que residían, etc. El resultado ha sido confuso, tanto que hasta yo mismo dejé de escribir por pura pereza, el proyecto era muy “mío”, pero carecía de utilidad.
Aprendí mucho sobre cómo funcionaba todo ésto internamente, pero escribí algo imposible de leer.
Las cosas han cambiado mucho de un tiempo a ésta parte, y es por eso por lo que quiero empezar un proyecto nuevo. Quiero seguir escribiendo, siempre me ha gustado y no quiero dejar de hacerlo. Sin embargo, espero no hacerlo solo; durante todo éste tiempo he conocido a personas que también disfrutan creando, con un gran talento y unas ideas impresionantes, cada uno en su campo. Mi intención es unificar en éste espacio todo aquello que entre nosotros vaya surgiendo. No sé si conseguiré animarles, incluso desconozco cuán en serio se tomarán la idea, pero espero que todo ésto les guste y les haga tanta ilusión como a mi.
Al principio del post dije que éste era mi “último intento”, y así es. Salga como salga, si alguna vez dejo abandonado éste blog y más tarde quiero seguir escribiendo, lo haré de nuevo aquí. Es mi último intento porque pienso continuarlo hasta el infinito, porque mi blog personal, exista o no, siempre será éste, con el mismo nombre o uno diferente, con una dirección u otra, pero siempre éste.